Poesía del favorito

Salvo el crepúsculo, uno de los libros que conseguí hace tiempo, en esas librerías de tradición donde uno hurga con el entusiasmo de sorprenderse en cualquier instante, donde las historias de cada pieza resaltan el valor que consumo la imprenta. 

Un poema consentido de ese libro, de los últimos regalos que nos entregó: 

Después de las fiestas

Y cuando todo el mundo se iba
y nos quedábamos los dos
entre vasos vacíos y ceniceros sucios,

qué hermoso era saber que estabas
ahí como un remanso,
sola conmigo al borde de la noche,
y que durabas, eras más que el tiempo,

eras la que no se iba
porque una misma almohada
y una misma tibieza
iba a llamarnos otra vez
a despertar al nuevo día,
juntos, riendo, despeinados *

* Julio Cortázar en Salvo el crepúsculo.

Nueve respuestas serpentinas

Uno de los textos que encontré de hace tiempo, Alberto Ruy Sánchez por allá del 2005 en el Festival Literario de Berlín: 

NUEVE RESPUESTAS SERPENTINAS que se muerden la cola, para saber qué hace al poeta de pronto surgir como poeta 

1. Sentir que el cuerpo es una casa llena de fantasmas.
2. Comprobar que nunca acaba el beso que incendia al
mundo.
3. Pero también, de pronto, sentir el beso de la muerte.
2. Despertar dentro del sueño.
3. Mirar con otros ojos otras vidas.
4. Ser mirado con los ojos cerrados de la persona amada.
5. Entre la rabia y el asombro, saber insoportable el
aliento contenido.
6. Estar seguro, por un instante al menos, de que la magia
de las palabras cambia al mundo.
7. Conocer la fiebre en la sombra cuando se vuelve voz y
se vuelve viento.
8. Sentir en la boca un torbellino o la aguda presencia de
la nada.
9. Dejarse navegar por el deseo como se lleva en la sangre
una nave pirata.

De vuelta y de noche

Beso de buenas noches

Cuando todo está en silencio
y solo se escuchan
los últimos suspiros del día

Cuando la luna se aparece
para alumbrar nuestro descansar
y abrazar nuestra complicidad

Cuando la estrella más radiante
brilla y brilla,
haciendo lo imposible
por llamar nuestra atención

Es ahí, cuando volteó y suspiro
te miro y contemplo
la más bonita, la más radiante
y a ti darte un beso de buenas noches