La muerte entre textos se enredaba,
por teorías y análisis se agobiaba,
así que dejó los libros para conocer
a la gente que la opinión es menester.
Marco fue la persona elegida
Nuestro Marco se alegró
pues obtuvo lo que quería:
conocer más allá de lo que veía.
Categoría: Colaboraciones
Colaboración especial
Es un gusto nuevamente poder compartir en este espacio un nuevo poema, el cual llega gracias a la aportación talentosa de nuestro gran amigo y colaborador Miguel Morán.
Gracias por compartir de nuevo, este es el espacio de todos y es un gusto que anden por aquí.
Aquí el poema, el cual seguramente les gustará pero no diré más por el momento, mejor comiencen con su propia experiencia.
Inoculacion
Una nueva temporada de sol
me confirma que sigo contigo
Que mi mente no tiene control
Y mi cuerpo vive por tu abrigo
Otra luna me dice indiscreta
Que a mi juicio controla un hechizo
Que conjuras tras mi silueta
E inyectas un amor enfermizo
Y al sol y a la luna les hablo
Les imploro un poco de razon
y a los santos y al mismo diablo
les pido devuelvan mi corazón
En las noches de largas batallas
Al verte vencida he deseado
Entre cuerpos levantar murallas
Y evitar consumar mas pecado
Pues sabemos que es incorrecto
Sucumbir a deseos habituales
Y dejar a un lado el afecto
Por rutina y pasiones mortales
Mas mis ojos al verte de frente
Muestran la vida que mas he añorado
Tu cara, tu voz me tornan demente
Y junto a ti lo demas es enfado
Eres tú lo que mi cuerpo quiere
Eres agua fresca para el sediento
Pero a mi alma tu presencia hiere
Porque atormenta el resentimiento
Porque sé que ante ti no soy nadie
que el estar junto a ti contamina
y que juntos logramos barbarie
escondidos bajo tu mina
Decidiste matar mi existencia
Reemplazaste tu mente en la mia
Acabaste con mi conciencia
E inyectaste tus reglas impías
Soy la fuente de bajas pasiones
Quien te libera de la rutina
Quien te llena de sensaciones
En tu vida en lo demás mezquina
Nunca he sido aquél compañero
A quien confíes todos tus secretos
Quien comparte contigo los retos
Ni el refugio en epocas de miedo
Maldigo con dolor esa hora
al renunciar a todos mis ideales
suplicando compañía por ahora
dando a cambio placeres bestiales
Hoy se baten mi cuerpo y mi mente
Psique quiere por siempre perderte
Mientras que Eros añora insolente
En las noches por siempre tenerte
de nueva cuenta y con insomnio
Nuevamente tengo el gusto de invitar a Maic Morán a colaborar con un poema de su inspiración.
Aquí se los dejo y como siempre se agradecerá cada comentario que deseen compartir con los lectores de este espacio.
Cruel Insomnio
Miguel Angel Morán
Cruel insomnio de la muerte consejero
Tomame en tus garras que vivir no quiero
Sin su aliento y sin ser su compañero
Prefiero mi destino en el luto de un entierro
Me he cansado del tormento del recuerdo
De evocar el momento en que la pierdo
De ahogarme en las aguas del anhelo
Y de gritar su nombre mientras miro al cielo.
El dolor maldito se funde con rabia mezquina
Su eterna presencia me persigue y me domina
enfermedad, muerte y aves de rapiña
es lo que su ausencia perpetró en mi viña
Inhumano soberano de la noche
Ten piedad y enseñame la calma
Destruye a este cuerpo y del infierno salva
Y acaba conmigo antes de que llegue el alba
Gracias Maic por compartir
¡Qué maravilla!
Es para mi muy grato poder escribir esta nota. Desde hace tiempo este espacio tenía pendiente una colaboración y afortunadamente ese momento ha llegado.
La Nueva Correspondencia se congratula en compartir líneas nuevas, con el título de «Para llegar a ti», directo de la inspiración de Miguel Angel Morán.
Unas líneas que me han gustado bastante, y que ahora comparto con ustedes, aquí el poema:
Para llegar a ti
Miguel Angel Morán
Para llegar a ti
te he escrito cartas en el cielo
he luchado en contra de mi anhelo
y he bebido el veneno de mi celo
Para llegar a ti
he cruzado el fuego de tus ojos
combatido el rigor de tus enojos
y soporto de mi orgullo su despojo
Para llegar a ti
he ofrecido el gobierno de mi alma
te he amado en la lucha y en la calma
Y te añoro en la noche y en el alba
Para llegar a ti
Preferi tribulación que un manso puerto
Me amarré a un futuro más que incierto
Y mudé mi corazon a un frío desierto
A pesar de mis amargos sinsabores
de mi estúpida obsesión por tus amores
De mis versos, de mis llantos y mis flores
He logrado que por fin ya no me ignores
Hoy navego esos mares que añoraba
Me deleito con las mieles que deseaba
Hoy poseo ese amor que me mataba
Y alimento mi pasión que nunca acaba
Un agradecimiento especial a Maic por compartir, es algo que siempre se agradece de corazón, este espacio es de ustedes y le agradece a cada uno de los que andan paseando por aquí.
Me gustas cuando estás del lado de acá
Un cuento que me ha llamado la atención, disponible a través de la página «Elcuento.com» que me ha gustado bastante y que bien vale la pena leerlo.
Aquí un fragmento del cuento que lleva por título: Nunca me ha gustado que el viento aulle como un lobo.
…
—¿Tienes un huequito para leer esto? A ver qué te parece.
Juan cuida de que las manos no le tiemblen cuando relee unas palabras que le han estado martilleando el cerebro los dos últimos días. Ve que el fragmento que él leyó tiene continuación. Cristina ha escrito uno de sus cuentos, un cuento de desencuentro, de incomunicación, de amor desperdiciado, también de esperanza.
Es como otro de sus cuentos, no muy diferente a otros que él le ha leído, pero ella no sabe lo hermoso que le parece hoy su relato. No sabe cómo hacérselo llegar y simplemente le dice que es muy hermoso, acariciándola con mirada de animal agradecido. La nota tan cercana ahora.
—Me gustas cuando estás del lado de acá.
De pronto ve en los ojos de ella que ha encontrado las palabras justas y precisas. Y lo más gracioso es que ni siquiera son suyas. Sabe que las ha oído o leído en algún sitio y han aparecido ahora, robadas para la ocasión. Pero no importa. Mirando los ojos de Cristina sabe que da igual que las palabras sean suyas o de otro mientras hagan salir lo que en este instante ve en sus ojos.
—Siempre estoy de al lado de acá.
Juan siente, que no sabe en qué momento, el viento ha dejado de aullar.*
* Nunca me ha gustado que el viento aulle como un lobo, Rosario Aguila en Elcuento.com