Interiores

El amanecer invitaba al sol a despertarme, sentí su presencia pero no podía abrir los ojos, es más no era capaz de saber si ya estaba despierto, sentía un peso terrible, la noche anterior se fugaba envuelta en una amnesia temporal; por fin pude abrir los ojos, no sé cuanto tiempo me llevó, mi camino visual apunta hacia el espejo, ¿cuánto tiempo sin vernos? me da gusto encontrarte, así pasaron las horas nunca había conversado tanto tiempo consigo, la réplica que encontraba fue acomodando las piezas, ya no era de día, ni reconocía la pieza actual del calendario, pero que importaba si al abrir la puerta todo iba a ser diferente.   

Deja un comentario