Recuerdo que estaba en pleno curso y de pronto se me ocurrieron las líneas que le iban dando forma a este poema; en un instante tenía un gran porcentaje del poema y recuerdo que salí del aula y con la primer persona que me encontré le dije, que te parecen estas líneas que acabo de escribir.
Me dijo que le había gustado bastante lo de «cómplice de mi inspiración»… y así era como el poema se iba escribiendo.
Meses después me dio la inquietud de participar en un concurso de poesía con este poema y para mi sorpresa le fue bastante bien, pues con él tuvimos nuestra primer publicación ( y digo en plural porque el reconocimiento es para todos los cómplices).
«Un sueño» se publicaba y el sueño seguía más que vivo. Y así fue como meses después, llegó correspondencia desde el viejo continente con un libro, pero no cualquier libro. Un libro de poesía donde en su página 40 tiene un poema que se ha escrito con el corazón, que se empezó a compartir en este espacio y que es parte de lo maravilloso de capturar instantes extraordinarios.
Ahora tengo grandes recuerdos memorables, por algo que un día comenzó con unas cuantas líneas que decían algo como lo siguiente:
Un sueño
te estaba buscando en un sueño
Estoy siguiendo tu camino
atento a cualquier señal
quisiera poder dar contigo
que a ti te quiero encontrar
en el camino
Obstáculos confunden mi razón
intentando mi búsqueda frustrar
el que no se aturde es mi corazón
que insiste en quererte enamorar
ahora que te encuentro
eres cómplice de mi inspiración
solo tu sonrisa quiero provocar
y con esto revelo mi intención
que a ti te quiero conquistar