«Cuando se lee poesía, se penetra en una dimensión de la vida que no puede ser tocada, explorada y conocida de otra manera. Por eso quien no haya encontrado los libros que lo apasionan es como alguien que nunca en su vida se ha enamorado. Así la lectura abre dimensiones a la existencia».
Alberto Ruy Sánchez
Mes: marzo 2006
esta es para ti
y así asegurarme que lo leas, esta nota es para ti:
hay una estrella que me mira esta noche
hay una estrella que te mira esta noche
hay una estrella que nos mira esta noche
y que podría ser atrapada en una hoja
en una hoja en blanco
el camino
Carros y carros en el periférico, reducción de carriles, gente trabajando, máquinas colaborando, gente paciente, gente impaciente, vendedores y más en nuestro periférico.
Y ahora estoy aquí, para contarte y compartir la experiencia.
Vaya calor que ha hecho últimamente; el aire acondicionado al tope; ahora suena «Carros al cielo» de Zurdok. espera un momento, aprovecha y toma una foto a la construcción.

Ya casi nos escapamos del tráfico, pues estamos cerca de subir al segundo piso, donde tendremos una vista interesante que seguramente va a ser fotografiada.
Por cierto, ya escuchaste, sigue sonando Star eyes bonita, ahora @206.
«no hace mucho time, yo buscaba algo como you»
Espera, toma una foto.

Ahí vamos, ahora suena Elis Paprika
«Aha give me love and i’ll give u what u need»
El camino bien lo dice «No parar» y una vez que estamos aquí, hay que aprovechar y disfrutar el camino, que poco a poco estamos más cerca de nuestro destino.

WTC allá voy
… continuará
Próximamente, más reseñas, imágenes y experiencias que son parte de la correspondencia entre el amanecer y el anochecer.
esta nota me encontré…
¿Sabes que tienes alas?… ¿Sabes que puedes volar?
¿Y qué es volar?
Es comenzar por tener un sueño
Es estar comprometido con los sueños
Es tener confianza en sí mismo
Es aceptar lo que no se puede cambiar
Es saber cambiar a tiempo
Es volver a empezar
Es reconocerme en mis logros
Es saber disfrutar de mis logros y de lo que tengo
Es reconocer que me equivoqué y pedir perdón
Es reconocer que detrás de cada acierto pueden haber varios fracasos
Es enamorarse de lo que uno hace
Es no postergar y hacer algo ahora
Es darse cuenta que estás eligiendo a cada momento
Es reconocer las propias debilidades y fortalezas
Es no parar jamás hasta conseguir los sueños
Es saber con que fin hacemos las cosas
Es no mirar hacia atrás
Es actuar con entusiasmo
Es transitar caminos desconocidos
Es probar hacer algo que nunca hicimos
Es probar hacer algo de una manera diferente
Es saber que no estamos solos
Es no rendirse jamás
Es disfrutar de cada momento
Es disfrutar del tiempo libre
Es tener tiempo libre
Es accionar ya
Es inventar un nuevo paso de baile cuando el anterior no funciona
Es pensar en positivo
Es tener metas claras
Es tener perseverancia en la búsqueda de los deseos
Es estar preparado para ver la oportunidad
Es desarrollar la creatividad
Es utilizar la imaginación
Es recomenzar con el mismo entusiasmo
Es tener la paciencia necesaria
Es tener claridad en el propósito
Es dejar una huella para que otros puedan seguirla
Es estar focalizado a lo que uno quiere
Es arriesgar
Es hacer cosas nuevas todos los días
ES ESMERARSE EN SER FELIZ!!!!
Me gustas cuando estás del lado de acá
Un cuento que me ha llamado la atención, disponible a través de la página «Elcuento.com» que me ha gustado bastante y que bien vale la pena leerlo.
Aquí un fragmento del cuento que lleva por título: Nunca me ha gustado que el viento aulle como un lobo.
…
—¿Tienes un huequito para leer esto? A ver qué te parece.
Juan cuida de que las manos no le tiemblen cuando relee unas palabras que le han estado martilleando el cerebro los dos últimos días. Ve que el fragmento que él leyó tiene continuación. Cristina ha escrito uno de sus cuentos, un cuento de desencuentro, de incomunicación, de amor desperdiciado, también de esperanza.
Es como otro de sus cuentos, no muy diferente a otros que él le ha leído, pero ella no sabe lo hermoso que le parece hoy su relato. No sabe cómo hacérselo llegar y simplemente le dice que es muy hermoso, acariciándola con mirada de animal agradecido. La nota tan cercana ahora.
—Me gustas cuando estás del lado de acá.
De pronto ve en los ojos de ella que ha encontrado las palabras justas y precisas. Y lo más gracioso es que ni siquiera son suyas. Sabe que las ha oído o leído en algún sitio y han aparecido ahora, robadas para la ocasión. Pero no importa. Mirando los ojos de Cristina sabe que da igual que las palabras sean suyas o de otro mientras hagan salir lo que en este instante ve en sus ojos.
—Siempre estoy de al lado de acá.
Juan siente, que no sabe en qué momento, el viento ha dejado de aullar.*
* Nunca me ha gustado que el viento aulle como un lobo, Rosario Aguila en Elcuento.com
