Aniversario de Julio



Un 12 de febrero de 1984 muere en París Julio Cortázar. Veinte años después de aquel suceso y a 90 años de su natalicio me uno a todos lo que el día de hoy recuerdan al cronopio mayor debido a mi total admiración por este gran escritor.

El tiempo sólo le ha ayudado a convertirse en un escritor altamente reconocido -sobre todo entre los jóvenes- pues la herencia literaria con la que se cuenta convive fácilmente con cualquier generación.

Acompañan a este mensaje unas líneas que se extraen de su obra Rayuela -considerada una obra maestra de la literatura hispanoamericana- decidí incluir este material influenciado por estos días de tanto «amor».




… del capítulo 6 y 93 de Rayuela

A Oliveira lo fascinaban las sinrazones de la Maga, su tranquilo desprecio por los cálculos más elementales. Lo que para él había sido análisis de probabilidades, se volvía para ella simple fatalidad. “Y si no me hubieras encontrado?”, le preguntaba. “No sé, ya ves que estás aquí…”



Inexplicablemente la respuesta invalidaba la pregunta. Así andaban Punch and Judy, atrayéndose y rechazándose como hace falta sino se quiere que el amor termine en cromo o en romanza sin palabras. Pero el amor, esa palabra…



Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión, no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero.

Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fíjate, pero fíjate bien, porque no es gratuito.

¿Porqué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, un sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo.

Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por-sus-esposas. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al vesre. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto…